Me sentía tan nervioso... Estaba en medio del océano con poco más que lo puesto, compartiendo viaje con la niña de la que llevo tanto tiempo enamorado... Y ahora estamos a punto de volar juntos... Por primera vez... ¿Es que acaso este es el mejor de mis sueños?
Estoy sintiendo como sus cuidadas uñas recorren cautelosamente mis brazos... Estoy sintiendo frío y calor a la vez... Ya se qué estoy sintiendo... Estoy sintiendo la humedad de sus labios... El calor de su cuerpo... La aceleración en su respiración... La siento... Siento como me reclama... Siento como me desea... Lo que desea... Desea que me desprenda de mi atuendo... Lo ansía... Me lo pide... No, no me lo pide... No espera mi respuesta... Actúa más rápido que yo... Ya se había desprendido de mi chaqueta antes... ¿Por qué iba a frenar ahora, quién se lo iba a impedir? Yo desde luego no.
Me toma de los brazos y me invita a abrazarla... La rodeo con ellos mientras se acerca más a mi... Se pega... No quiere que la deje escapar... Me besa y la beso... Me mira y la miro... Me acaricia y abraza... Ya no aguanto más... La acerco a mi y giramos en la cama... Ya sobre ella comienzo a besar centímetro a centímetro su cuerpo... Ella se acomoda... ahora me deja tomar parte de la acción... Le desabrocho la blusa y me paro un segundo a observarla... Nunca vi a nadie así... No debía parar... Seguí besándola mientras nuestros cuerpos se retorcían entre las sábanas, y es que, de un momento a otro, solo quedaban las sábanas cubriéndonos...
Estaba quedándome sin fuerzas pero ella no aparentaba querer parar... Tenía que esforzarme... Ella fue más veloz... Me abrazó para juntarme con ella... Aprovechó y se giró hasta ponerse encima... Me agarró de las muñecas y me estiró los brazos, dejándolos por encima de mi cabeza... Sobre mi cuerpo comenzó a deslizarse, su pecho me hacía cosquillas al rozarse con el mío mientras ella regresaba hasta ponerse sobre mi cintura...
Quién diría al principio que todo esto ocurriría, que nuestros destinos se juntarían hasta el punto de estar dos seres unidos... Y tan unidos... Sus gemidos eran cada vez mas fuertes y ya no distinguía entre dolor y placer... Se cansaba y no alcanzaba a tocar el cielo... No la podía dejar así... No podía dejarla caer en pleno vuelo... Había recuperado mis fuerzas, tenía que acabar por mi mismo lo que ambos habíamos empezado... La agarré, la volteé y con todas las energias que me quedaban la tome conmigo y la llevé volando, muy muy alto...
Del fondo de su boca emanaba esa hermosa melodía que todos nos imaginamos cuando pensamos con volar tan alto... Ese sentimiento que tan pocas cosas nos hacen sentir... Placer... Esa es la palabra... Nuestra respiración iba tan acelerada que parecía que las paredes se contraían con cada bocanada de aire y de pronto todo se calmó...
Estábamos acostados... Ambos... Uno frente al otro... Acariciaba sus mejillas mientras ella, cual gato mimoso, se acercaba a mis manos como si necesitara de ese calor... Se acercó y me abrazó y tan pronto como nos relajamos, cerramos los ojos y caímos en el más profundo de los sueños... O eso creí hasta ese instante...
ADN
lunes, 13 de julio de 2015
domingo, 22 de marzo de 2015
Memorias de Kami 9 Un viaje.
-¿Estarás de broma no? -Dijo la chica.
-¿Bromear? No se de qué hablas... deprisa, levántate, no me hagas tener que llevarte en brazos.
Kami la tomó de la mano y la ayudó a levantarse, salieron del restaurante corriendo en dirección al puerto. El revisor estaba descolocando la rampa cuando ellos llegaban, pero al verles les esperó.
-Llegáis tarde, la próxima vez el barco se marchará sin vosotros.
-Eso no volverá a ocurrir, muchas gracias.-Le contestó Kami, mientras tiraba de la chica y corrían hacia el interior del barco.
Se trataba de un transatlántico que iba en dirección a Europa, en él iban miles de personas y se celebraban cientos de actividades durante el trayecto, pistas de patinaje, salas de baile, fiestas en toda la cubierta, varias piscinas...
-Esto parece muy caro. ¿Oye lelo, cómo sabías que justamente tendríamos tiempo para venir a tomar el barco? Lo tenías todo planeado, ¿no?, seguro...
-Tu corre, que te lo vas a pasar bien.
-Correr exactamente... ¿adónde?
-Por lo pronto...a alejarnos del personal que revisa los billetes.
-¿Y eso, por qué?
-Creo que esa pregunta no necesitará una respuesta...
-¡Kami! ¿No has pagado ésto? Qué hacemos aquí entonces, bajemos antes de que alguien se percate de ello...
-Aquí hay miles de personas y ya han soltado los cabos, ¿tu crees que se darán cuenta? Además, ¿no quieres sentir la emoción de esconderse evitando que nos pillen?
-Ya estoy huyendo de casa, no me apetec...
Entonces el chico se metió en un pasillo, se dio media vuelta y la arrinconó contra la pared, impidiendo que la chica se moviera, haciendo que se callara y rodeándola con sus brazos.
-Shhh... -Le susurró mientras se acercaba a ella.
-Kami...-Suspiraba la chica, respirando con dificultad ya que estaba cansada de correr.
Se acercó a la chica y, viendo que ella también se acercaba ligeramente, ambos cerraron los ojos y se sintieron más cerca que nunca el uno al otro...
Era cálido... agradable a la par que húmedo. Ella le agarraba por el pecho, tirando de la chaqueta. El la había separado de la pared y la estaba abrazando, realmente no quería dejarla de soltar...
De pronto unas voces les asustaron haciendo separarse. Eran dos revisores dándoles las buenas tardes y siguiendo de largo, sin fijarse más en ellos.
-Eso ha sido suerte, no creas que conseguiremos estar mucho más tiempo escondidos.-Decía la chica en voz baja a Kami.
-¿Sabes lo que si es una suerte?
-Tu dirás...
-Que con solo un beso he sido capaz de tranquilizarte... y hacer que te relajaras y en vez de decirme ahora: "Salgamos de aquí" ya has considerado que tendremos que seguir escondiéndonos...
Ella se sonrojó y agachó la cabeza. Él con una mano le levanto la cara acariciándola, y la volvió a besar. Entonces, la tomó de la mano de nuevo y salió corriendo.
-¿Por qué corres?-Dijo la chica.
-Querrás ver cómo zarpa el barco y la ciudad desde lo alto... ¿No tienes curiosidad?
-La verdad que debe verse hasta muy lejos, es muy alto éste barco.
-Pues vamos, sígueme.
Subieron hasta la cubierta del barco y se impresionaron de la cantidad de gente que había en él, había gente aún con las mochilas desplazándose hacia sus habitaciones, perdidos. Otros tantos con sus trajes de baño buscando la hamaca más cercana en la que tender su toalla y tomar el sol. Muchos disfrutando de la piscina, y de la música en los pequeños bares que había a lo largo.
-El tiempo es oro, busquemos un lugar más tranquilo desde el que mirar.-Dijo Kami mientras salía corriendo de nuevo.
Llegaron a la parte más cercana a la punta del barco y se quedaron allí mirando. No había mucha gente en aquella zona. Una chica sacando fotos a la distancia, una familia con un chaval, subido a los hombros del padre y saludando hacia algún familiar que se hubiese quedado en la costa, una señora de una edad bastante avanzada con su perro, un grupo de amigos sentados jugando a las cartas...
El barco zarpó y en la distancia se iba quedando aquél lugar que fue su hogar durante tantos años. Ya en medio del mar la chica tiró de la manga de la chaqueta de Kami.
-Mira Kami... es precioso...
-¿Qué cosa?
-Los delfines. ¿No los ves? Ojalá pudiéramos bajar a tocarlos... Se deben de sentir tan suaves...
-Me temo que lo tenemos difícil, tendremos que dejarlo para otro día...
Una voz tenue salió de detrás de ellos y dijo:
-Estás en lo cierto joven, son muy suaves y divertidos, hace muchos años que no toco yo tampoco a ninguno.
Ambos se asustaron, pero al darse media vuelta se relajaron de inmediato, la que hablaba era la señora mayor con el perro.
-¿Usted ha estado con delfines alguna vez?-Preguntó Kami.
-Me dediqué a alimentarlos, junto a otros animales en otra época, cuando era más joven, ahora ya estoy jubilada y disfrutando de la vida que me queda.
-Que seguro, espero, sean muchos años.-Le respondió Kami.
-¿Éste es su perro? ¿No muerde no?-Dijo la chica.
-También quieres acariciarlo eh... tranquila, puedes hacerlo, le encanta que le rasquen la barriga, verás como se tumba enseguida en cuanto te acerques...
Kami se quedó observando como ella acariciaba al perro mientras la mujer miraba el horizonte.
-Oiga, no quisiera incomodarla pero... ¿viaja sola?
-Hace muchos años que mi marido ya no está conmigo, así que sí, viajo explorando el mundo que nunca pude conocer.
-Le importaría que viajásemos con usted, en el barco, seguro que su habitación tendrá más de una cama.
-¿Os habéis subido al barco sin pagar el viaje?
-Es una larga historia...
-Así que estabais aquí eh.-Dijo un hombre. Era el mismo revisor que había levantado la rampa cuando entraron. Habia aparecido de la nada...
-Llevo un rato buscándoos, salisteis corriendo sin mostrarme vuestro billete.
-Disculpe señor, nosotr...
-Viajan conmigo, aquí puede ver nuestro billete.-Dijo la mujer mayor, interrumpiendo a Kami mientras sacaba del bolso el billete...
-Bueno, mis disculpas entonces, que tengan buena noche y buen viaje.
La chica miró a Kami con miedo, y le agarró fuerte del brazo, aliviada pero asustada...
-Podéis ir y descansar, yo tardaré horas en ir, quiero ir a la pista de baile esta noche, hoy es el primer día del viaje, habrá una fiesta de bienvenida por parte del personal y no quiero perdérmela... Tomad la llave, es la número 3-79.-Dijo la mujer, mientras volvía a meter el billete en el bolso y sacaba las llaves.
-No se cómo agradecérselo...
-No me hagáis arrepentirme, tampoco podéis huir muy lejos, estáis en un barco...-Respondió la mujer a Kami mientras reía y acariciaba al perro.
Ambos fueron a la habitación y la abrieron. Era muy grande, parecía una casa la habitación sola. Tenía dos cuartos separados con camas cada uno al fondo. Nada más entrar estabas en una pequeña sala con un sillón y una televisión. Del otro lado una pequeña cocina y una barra con sillas donde sentarse para comer.
Soltaron las cosas y las acomodaron. Una vez ya habían apartado todo la chica le dijo a Kami.
-Oye lelo...
-Dime linda...
-Sabes... la mujer ha dicho que iba a tardar horas en venir... así que estamos tu y yo a solas aquí, durante un par de horas como mínimo, sin que nadie nos moleste...
-¿Ah si? ¿Y qué se te ha ocurrido hacer?..
La chica le desabrochó la chaqueta lentamente mientras se acercaba a él. Kami se acercó para besarla pero ella se hizo hacia atrás. Kami la miró con cara confusa y triste. Entonces, ella le agarró de ambas manos y caminó de espaldas hacia el cuarto mientras le susurraba:
-Shhh... ahora me toca a mi hacer que te relajes...
domingo, 1 de marzo de 2015
Memorias de Kami 8 El chico del valle.
Se quedaron ambos como estatuas. Era la primera vez que se sentían el uno al otro. El pensaba que era tal y como se lo había imaginado. Ella no estaba acostumbrada a que nadie se acercase tanto. Aun así estaba a gusto.
-¿Qué te parece si nos vamos? Ya amaneció y aún no habrás comido. Querrás saber más de mi. Ya habrá tiempo de eso. ¿Qué te parece ir a desayunar a un lugar alejado de aquí, tu y yo, a solas? Te advierto que no acepto un no por respuesta a estas alturas.
Ella sonrió pensando en lo tierno a la par que tonto le resultó ese comentario. Giró la cabeza y por fin le vio de nuevo.
-Tienes los ojos verdes.-Dijo ella mientras, tímidamente, le miraba.
Él no supo que decir. Realmente ese fue el momento en el que se dio cuenta que nunca antes había estado a solas con una chica y ella, precisamente, no era una chica cualquiera. Se limitó a tomarla de la mano, agachando la cabeza y sonrojándose.
-¿Dónde piensas ir?-Dijo ella.
-Es un secreto, solo déjate llevar.
Ambos fueron de la mano, sin decir nada, por el camino abajo, al otro lado de la colina, hacia la costa. El trayecto para ambos fue corto y con un rotundo silencio, pero intenso. Realmente eran dos desconocidos que huían de su pasado sin conocerse aun mucho el uno al otro. Llegando, él rompió el hielo del todo.
-¿Te das cuenta que, en el fondo, no me conoces de nada ni sabes quién soy, ni si te voy a dar una mejor vida que la que te han dado en tu casa hasta hoy?
-Por lo pronto ya me estás sacando más lejos de lo que nunca he estado, y me estás invitando a comer. Mi familia no me dejaba salir de casa y me obligaba a hacerles sus comidas a cambio de que yo pudiera comer.
-Pero sigues sin conocerme.
-Entonces cuéntame. ¿Cómo te llamas? ¿A qué te dedicas? ¿Cuáles son tus gustos? ¿Por qué has venido por mi a cas...
-Vale, vale, de una en una. Mi nombre no es importante. Me dedico a trabajar desde casa haciendo cosas. Me gusta casi todo, menos en las comidas, que no me gusta casi nada...
-Pues vaya, para ser un principio creo que ahora tengo más dudas que antes. ¿Cómo pretendes que te hable si ni se tu nombre?
-Límítate a llamarme Kami.
-Kami... no me convence, ya me dirás tu nombre real. Pero antes, dónde está ese lugar al que me ibas a llevar a comer?
-Ya hemos llegado, tranquila.
Habían llegado a un restaurante pequeño de marisco. Él no sabía si había sido una decisión acertada.
Avergonzado, la miró y le dijo:
-Se que no es gran cosa, pero el viaje será largo y ya habrá otros lugares donde elegir...
-¿Estás de broma? Me encanta, hace tanto tiempo que no lo pruebo. Por lo menos desde antes de que mis hermanos se volvieran tan crueles.
-Bueno, olvídalos, ahora disfruta del momento.
Entraron y pidieron, esperaron a que les sirvieran y una vez ya comiendo ella le preguntó.
-Y... cómo decías que te llamabas...
-Ya te dije que preferiría que me llamases Kami.
-Pero ese no es tu nombre real.
-Pero mi nombre real no me agrada.
-Pero yo quiero saberlo.
-Y yo no quiero decírtelo.
-¿Así pretendes que confíe en ti?
-Yo... solo... no quer...
-No pasa nada, pero no voy a llamarte Kami. Hasta que me digas tu nombre serás el lelo del valle, don "no acepto un no por respuesta".
-¿Lelo?
-Leeeeeeeelo.
Sonó un ruido muy fuerte y el camarero que los había atendido tocó una campana y gritó:
-Pasajeros del barco de las 12, está a punto de zarpar, pasen a pagar su comida y que tengan un buen viaje.
De repente él se levantó y fue a pagar, y al regresar, sonriendo, dijo:
-Entonces, niña de la colina, hasta ahora no te he preguntado pero... ¿Cómo te sienta viajar en barco?
lunes, 22 de diciembre de 2014
Memorias de Kami 7.5 La niña de la colina.
Había una vez una niña muy, muy pequeña, que vivía en una casa en lo alto de una colina con sus hermanos. La casa estaba alejada de las demás, ya que era la única situada ahí arriba. El resto, estaban en el fondo del valle.
La niña no tenía ningún tipo de libertad, sus hermanos siempre la mandaban a hacer tareas mientras ellos se pasaban el día acostados o jugando. Por ello, cada mañana antes del amanecer, la niña salía de su casa a ver el amanecer. Era su momento favorito del día.
Cada mañana hacía lo mismo: buscaba un lugar donde sentarse, disfrutaba del olor del campo y entre el pasto y las flores esperaba a ver el amanecer. Su placer duraba poco, ya que nada más amanecer tenía que seguir con sus tareas del hogar.
Un día alguien tocó a la puerta...
*Ding Dong*
-¿Quién será?.-Pensó ella.
Entonces, fue a abrir la puerta, ya que sus hermanos, como siempre, estaban holgazaneando y no querían molestarse en nada, ella siempre tenía que hacerlo todo.
Al abrir la puerta, miró hacia todos lados, no había nadie, nadie estaba delante de la puerta.
-¿Quién habrá sido? Por qué habrán tocado y se habrán marchado sin esperar...-Reflexionaba ella para dentro.
Cerró la puerta y no le dio mayor importancia.
En realidad, no había mirado bien, ya que en el felpudo de la puerta había una carta, una carta que era para ella, una carta que solo debía leer ella, una carta, que por no detenerse a mirar bien, ya no iba a leer.
Sus hermanos no paraban de gritarle, a veces los gritos retumbaban por toda la colina. Ella no podía hacer nada, no tenía ningún sitio donde ir y solo podía seguir viviendo aquella tortura. Se conciliaba a si misma pensando en que siempre tendría ese momento de libertad por las mañanas.
A la mañana siguiente, como cada mañana, la chica salió a volver a ver el amanecer, pero su sorpresa fue otra. Vio la carta, seguía allí, en el suelo. Claro, sus hermanos nunca salían de casa para nada así que nadie la podía haber recogido aun. La niña se agachó lentamente y tomó la carta consigo, cerró la puerta de la casa y se dispuso a buscar la piedra más cercana en la que sentarse a leerla.
Querida niña de la colina:
Espero que estés leyendo esto tú, porque va dirigida a ti, en caso de que estés leyendo esto y no seas la niña de la colina... ¡¿Por qué sigues leyendo?!
Te escribo esto porque aún siento vergüenza de hablarte directamente. Solo quería que supieras que te veo todas las mañanas, justo antes de irme a dormir. Si, sé que no comprenderás por qué me duermo tan tarde, pero ese no es el motivo por el que te escribo.
Solo quería darte las gracias. Gracias porque cada mañana, cuando sales ahí fuera y le sonríes al mundo, esa sonrisa llega a mi y me alegra el día. Haya pasado lo que me haya pasado, solo tengo que esperar a ese último momento de mi día para mirar por la ventana y verte, y entonces, solo entonces, mi mundo se detiene y disfruto cada segundo de tu compañía, lejana en la distancia, pero muy cerca de mi emocionalmente.
Algún día subiré a la colina a verte. Pero aún es muy temprano. Hasta entonces solo me queda desearte un buen día.
Atentamente:
Un chico del valle.
La niña volvió a doblar la carta con mucho cariño, y se la pegó al pecho pensando:
-¿Quién será? Desde aquí arriba se ven muchas casas, podría ser cualquiera de esas y nunca sabría quién me ha escrito...
Pasó el tiempo y hace ya un buen rato que había amanecido, la chica había perdido la noción del tiempo.
De pronto, por la puerta salió su hermano, gritando:
-¡¿Dónde estás?! ¡¿Por qué estás fuera de casa?! ¡¿Dónde están nuestros desayunos?! ¡¡¿¿Acaso alguien te ha dicho que puedes salir??!! ¡Ven ahora mismo!
La chica guardó la carta rápidamente sin que el hermano la viera y fue corriendo a entrar. Antes, su hermano se detuvo delante de la puerta y le dijo:
-¡Que sea la última vez que haces esto, a partir de hoy no podrás salir nunca más al exterior!
Ella agachó la cabeza. No podía decirle nada a su hermano, era el mayor y cuando no le hacía caso solía sufrir las consecuencias, cuando no eran gritos, eran golpes...
Pasaron los días lentamente. El chico del valle cada mañana miraba pero desde entonces no la veía. -¿Dónde estará? Se habrá enfermado... le habrá ocurrido algo peor...
Tras una semana, el chico no aguantaba más, y decidió subir a la cima de la colina para ver a la chica. Se puso sus mejores ropas, preparó algunas cosas para el camino y partió a verla.
Subió y subió la colina y, una vez en la cima, se dispuso a tocar la puerta.
-No. No se si tocar. ¿Y si no me abre ella? ¿Y si abre uno de sus hermanos y ya no me dejan volverla a ver nunca? No puedo arriesgarme. Ya se. !Buscaré su ventana!-Pensó el chico, mientras daba vueltas alrededor de la casa.
-Esa, esa con barrotes debe de ser. Su familia es muy cruel y la tienen completamente encerrada.
El chico cogió una piedra pequeña, y la lanzó a la ventana a la vez que murmuraba:
-Pst pst, pst pst, soy yo, el chico del valle, ¿Estás ahí?
Tomó otra piedra y la volvió a lanzar.
-Pst pst, pst pst.
Entonces, la chica se asomó. Se miraron ambos. El tiempo se detuvo para los dos. Era la primera vez que se veían ambos a la vez. Él ya la había visto a ella pero ella aún no lo conocía a él. Los dos estaban en trance, no querían dejarse de mirar, ambos sentían una paz increíble al mirar al otro. Un pájaro que pasaba volando se posó delante del chico y se puso a cantar. Rompió el trance que los unía y entonces el chico le dijo:
-¿Puedes bajar?-Trataba de decirle el chico, lo más cerca que podía a su ventana.
-Me encantaría, pero mis hermanos me tienen castigada, si trato de salir ahora me harán cosas peores.- Respondió con voz emocionada pero triste.
-No quiero irme sin poder saludarte...-Decía él, destrozado por no poder estar cerca de ella.
-Tranquilo. Hagamos algo. Mañana, antes del amanecer, sube, te estaré esperando.-Dijo ella con la voz aun más emocionada, pero ahora algo más alegre.
El chico asintió con la cabeza, se quedó unos segundos más mirándola, y regresó a su casa del valle.
A la mañana siguiente, la chica se vistió rápido, a oscuras, ya que aun no había amanecido. Cogió todo, sus mejores ropas, sus objetos de mayor valor y una bolsa donde ya había metido todo lo necesario para llevar.
Bajó las escaleras con mucho cuidado, salió afuera y mientras cerraba la puerta dijo:
-Aquí os quedáis hermanitos, yo ya no regresaré jamás. Nunca me tratasteis bien y nunca os daréis cuenta del daño que me habéis hecho.
La chica buscó un lugar donde sentarse a esperar y, esperando, se puso a mirar el amanecer. Ya lo echaba de menos, había estado muchos días castigada. El sol salía y ella, cada vez, se sentía más nerviosa. El sol ya estaba fuera del todo, la hierba brillaba por los rayos que chocaban con las gotas de humedad de la mañana. Todo estaba precioso aquel día pero, a pesar de ello, el chico no estaba ahí.
La niña se puso triste. A punto de llorar se levantó y sacó la carta, que aún la tenía guardada. Desde aquél día no la quería dejar en ningún lugar y siempre la llevó encima. Entonces, presa de la tristeza, abrió la carta, leyó un par de lineas salteadas y, lentamente trató de romperla.
Y fue entonces, antes de conseguir romper un pedazo de la carta, unas manos cálidas le sostuvieron ambos brazos por detrás y, al oído, alguien le susurró:
-Tranquila, ya estoy aquí, y te prometo que ya nunca me apartaré de tu lado.
La niña no tenía ningún tipo de libertad, sus hermanos siempre la mandaban a hacer tareas mientras ellos se pasaban el día acostados o jugando. Por ello, cada mañana antes del amanecer, la niña salía de su casa a ver el amanecer. Era su momento favorito del día.
Cada mañana hacía lo mismo: buscaba un lugar donde sentarse, disfrutaba del olor del campo y entre el pasto y las flores esperaba a ver el amanecer. Su placer duraba poco, ya que nada más amanecer tenía que seguir con sus tareas del hogar.
Un día alguien tocó a la puerta...
*Ding Dong*
-¿Quién será?.-Pensó ella.
Entonces, fue a abrir la puerta, ya que sus hermanos, como siempre, estaban holgazaneando y no querían molestarse en nada, ella siempre tenía que hacerlo todo.
Al abrir la puerta, miró hacia todos lados, no había nadie, nadie estaba delante de la puerta.
-¿Quién habrá sido? Por qué habrán tocado y se habrán marchado sin esperar...-Reflexionaba ella para dentro.
Cerró la puerta y no le dio mayor importancia.
En realidad, no había mirado bien, ya que en el felpudo de la puerta había una carta, una carta que era para ella, una carta que solo debía leer ella, una carta, que por no detenerse a mirar bien, ya no iba a leer.
Sus hermanos no paraban de gritarle, a veces los gritos retumbaban por toda la colina. Ella no podía hacer nada, no tenía ningún sitio donde ir y solo podía seguir viviendo aquella tortura. Se conciliaba a si misma pensando en que siempre tendría ese momento de libertad por las mañanas.
A la mañana siguiente, como cada mañana, la chica salió a volver a ver el amanecer, pero su sorpresa fue otra. Vio la carta, seguía allí, en el suelo. Claro, sus hermanos nunca salían de casa para nada así que nadie la podía haber recogido aun. La niña se agachó lentamente y tomó la carta consigo, cerró la puerta de la casa y se dispuso a buscar la piedra más cercana en la que sentarse a leerla.
Querida niña de la colina:
Espero que estés leyendo esto tú, porque va dirigida a ti, en caso de que estés leyendo esto y no seas la niña de la colina... ¡¿Por qué sigues leyendo?!
Te escribo esto porque aún siento vergüenza de hablarte directamente. Solo quería que supieras que te veo todas las mañanas, justo antes de irme a dormir. Si, sé que no comprenderás por qué me duermo tan tarde, pero ese no es el motivo por el que te escribo.
Solo quería darte las gracias. Gracias porque cada mañana, cuando sales ahí fuera y le sonríes al mundo, esa sonrisa llega a mi y me alegra el día. Haya pasado lo que me haya pasado, solo tengo que esperar a ese último momento de mi día para mirar por la ventana y verte, y entonces, solo entonces, mi mundo se detiene y disfruto cada segundo de tu compañía, lejana en la distancia, pero muy cerca de mi emocionalmente.
Algún día subiré a la colina a verte. Pero aún es muy temprano. Hasta entonces solo me queda desearte un buen día.
Atentamente:
Un chico del valle.
La niña volvió a doblar la carta con mucho cariño, y se la pegó al pecho pensando:
-¿Quién será? Desde aquí arriba se ven muchas casas, podría ser cualquiera de esas y nunca sabría quién me ha escrito...
Pasó el tiempo y hace ya un buen rato que había amanecido, la chica había perdido la noción del tiempo.
De pronto, por la puerta salió su hermano, gritando:
-¡¿Dónde estás?! ¡¿Por qué estás fuera de casa?! ¡¿Dónde están nuestros desayunos?! ¡¡¿¿Acaso alguien te ha dicho que puedes salir??!! ¡Ven ahora mismo!
La chica guardó la carta rápidamente sin que el hermano la viera y fue corriendo a entrar. Antes, su hermano se detuvo delante de la puerta y le dijo:
-¡Que sea la última vez que haces esto, a partir de hoy no podrás salir nunca más al exterior!
Ella agachó la cabeza. No podía decirle nada a su hermano, era el mayor y cuando no le hacía caso solía sufrir las consecuencias, cuando no eran gritos, eran golpes...
Pasaron los días lentamente. El chico del valle cada mañana miraba pero desde entonces no la veía. -¿Dónde estará? Se habrá enfermado... le habrá ocurrido algo peor...
Tras una semana, el chico no aguantaba más, y decidió subir a la cima de la colina para ver a la chica. Se puso sus mejores ropas, preparó algunas cosas para el camino y partió a verla.
Subió y subió la colina y, una vez en la cima, se dispuso a tocar la puerta.
-No. No se si tocar. ¿Y si no me abre ella? ¿Y si abre uno de sus hermanos y ya no me dejan volverla a ver nunca? No puedo arriesgarme. Ya se. !Buscaré su ventana!-Pensó el chico, mientras daba vueltas alrededor de la casa.
-Esa, esa con barrotes debe de ser. Su familia es muy cruel y la tienen completamente encerrada.
El chico cogió una piedra pequeña, y la lanzó a la ventana a la vez que murmuraba:
-Pst pst, pst pst, soy yo, el chico del valle, ¿Estás ahí?
Tomó otra piedra y la volvió a lanzar.
-Pst pst, pst pst.
Entonces, la chica se asomó. Se miraron ambos. El tiempo se detuvo para los dos. Era la primera vez que se veían ambos a la vez. Él ya la había visto a ella pero ella aún no lo conocía a él. Los dos estaban en trance, no querían dejarse de mirar, ambos sentían una paz increíble al mirar al otro. Un pájaro que pasaba volando se posó delante del chico y se puso a cantar. Rompió el trance que los unía y entonces el chico le dijo:
-¿Puedes bajar?-Trataba de decirle el chico, lo más cerca que podía a su ventana.
-Me encantaría, pero mis hermanos me tienen castigada, si trato de salir ahora me harán cosas peores.- Respondió con voz emocionada pero triste.
-No quiero irme sin poder saludarte...-Decía él, destrozado por no poder estar cerca de ella.
-Tranquilo. Hagamos algo. Mañana, antes del amanecer, sube, te estaré esperando.-Dijo ella con la voz aun más emocionada, pero ahora algo más alegre.
El chico asintió con la cabeza, se quedó unos segundos más mirándola, y regresó a su casa del valle.
A la mañana siguiente, la chica se vistió rápido, a oscuras, ya que aun no había amanecido. Cogió todo, sus mejores ropas, sus objetos de mayor valor y una bolsa donde ya había metido todo lo necesario para llevar.
Bajó las escaleras con mucho cuidado, salió afuera y mientras cerraba la puerta dijo:
-Aquí os quedáis hermanitos, yo ya no regresaré jamás. Nunca me tratasteis bien y nunca os daréis cuenta del daño que me habéis hecho.
La chica buscó un lugar donde sentarse a esperar y, esperando, se puso a mirar el amanecer. Ya lo echaba de menos, había estado muchos días castigada. El sol salía y ella, cada vez, se sentía más nerviosa. El sol ya estaba fuera del todo, la hierba brillaba por los rayos que chocaban con las gotas de humedad de la mañana. Todo estaba precioso aquel día pero, a pesar de ello, el chico no estaba ahí.
La niña se puso triste. A punto de llorar se levantó y sacó la carta, que aún la tenía guardada. Desde aquél día no la quería dejar en ningún lugar y siempre la llevó encima. Entonces, presa de la tristeza, abrió la carta, leyó un par de lineas salteadas y, lentamente trató de romperla.
Y fue entonces, antes de conseguir romper un pedazo de la carta, unas manos cálidas le sostuvieron ambos brazos por detrás y, al oído, alguien le susurró:
-Tranquila, ya estoy aquí, y te prometo que ya nunca me apartaré de tu lado.
viernes, 21 de noviembre de 2014
Memorias de Kami 7.0
Kami soñaba cada noche con realizar su sueño, un sueño que nunca había tenido y al cual ahora se aferraba. Él sueña con lo que más aprecia. Ese brillo en ''su vida''. Poder llegar un día y tomarla de la mano, abrazarla, besarla con ternura y volverla a abrazar durante lo que para el serían horas, aunque tan solo fueran segundos...
Él sueña, a veces, con esa noche tan especial, una noche donde las cosas cambien y su vida de un vuelco, donde todo se vuelva de color violeta y que se enteren en otros planetas que él, en éste rincón, ha encontrado su lugar. Su lugar. Su lugar al lado de ese destello de ilusión.
Él sabe que, una vez juntos, no la soltará ni para ir a comer... comer... quién necesita comer teniendo a alguien así a tu lado.
Él desea que cada palabra sea más que eso, sea un sentimiento, un sentimiento completo, completo y real, real e infinito, y que infinito, por una vez, signifique sin fin, como él la desea.
"La noche vestía con un manto uniforme de humedad todos los rincones... parecía que acababa de llover...
- Acércate, acércate más...
+ Míau...
- Meow... Tengo un secreto y no se si podré guardarlo...
+ Cuéntamelo...
- Promete que nunca lo contarás... Promételo por tu vida...
+ Lo prometo, por mi vida...
- Te necesito...
+ ¿Te cuento mi secreto?... Yo también a ti... mi vida...
- ...
Le respondía Kami, mientras ambos disfrutaban de una de esas noches que él tanto ansiaba, una de esas en la que todos los gatos son pardos... y esa noche ellos eran dos."
KamiADN
lunes, 21 de julio de 2014
Memorias de Kami 6.0
"Allí estaba... postrado ante su ventana... parecía no importar ya nada...
Tal vez sería aquel paisaje aburrido... tal vez solo andaba distraído...
El cielo, como él se veía... sumido en la más profunda melancolía...
Y su triste llanto, camuflado... bajo la lluvia de un día encapotado...
Por qué nada bueno ocurría... por qué su pasado le enloquecía...
Recuerdos de un pasado sufrido... aunque pasado, sin olvido...
Él solo esperaba... una y otra semana... llegar a estar con su amada..."
Unos se van... otros regresan... algunos simplemente hacen escala y uno a veces les toma cariño...
Uno le toma cariño a cosas que realmente le hacen mucho daño... en el fondo... cuesta olvidarse...
Cuesta olvidarse si estás solo... por eso, por muy solitarios que seamos... siempre viviremos mejor en compañía... al lado de alguien que te comprenda y acompañe, día tras día...
Alguna vez alguien dijo que la esperanza es lo último que se pierde... y para mi lo último que se pierde siempre será la vida... por qué no mandamos al garete la esperanza y comenzamos a encauzar nuestra vida rumbo a nuestro objetivo en la misma... ya... basta de perder el tiempo... es hora de zarpar...
Tal vez sería aquel paisaje aburrido... tal vez solo andaba distraído...
El cielo, como él se veía... sumido en la más profunda melancolía...
Y su triste llanto, camuflado... bajo la lluvia de un día encapotado...
Por qué nada bueno ocurría... por qué su pasado le enloquecía...
Recuerdos de un pasado sufrido... aunque pasado, sin olvido...
Él solo esperaba... una y otra semana... llegar a estar con su amada..."
Unos se van... otros regresan... algunos simplemente hacen escala y uno a veces les toma cariño...
Uno le toma cariño a cosas que realmente le hacen mucho daño... en el fondo... cuesta olvidarse...
Cuesta olvidarse si estás solo... por eso, por muy solitarios que seamos... siempre viviremos mejor en compañía... al lado de alguien que te comprenda y acompañe, día tras día...
Alguna vez alguien dijo que la esperanza es lo último que se pierde... y para mi lo último que se pierde siempre será la vida... por qué no mandamos al garete la esperanza y comenzamos a encauzar nuestra vida rumbo a nuestro objetivo en la misma... ya... basta de perder el tiempo... es hora de zarpar...
KamiADN
viernes, 14 de junio de 2013
Memorias de Kami 5.0
"Y fue un buen día cuando Kami se dio cuenta que había crecido, ya no era el niño que se sentaba a observar y cuidar de su madre, ya no era el chaval que se sentaba al fondo de la clase a observar y aprender de sus compañeros, ya no es ese chico que se detiene a ver como avanza el mundo... Ya no... Ahora es más."
"Cansado de seguir luchando, se ha propuesto actuar, es tiempo de vivir, es tiempo de cambiar, y ahora, es hora de empezar."
"Cansado de seguir luchando, se ha propuesto actuar, es tiempo de vivir, es tiempo de cambiar, y ahora, es hora de empezar."
Siempre quise ser mago, como Harry Potter, aun recuerdo mi primer cumpleaños viendo la primera película en un anticuado VHS...
Y a día de hoy, lo sigo soñando... navegar hasta los pies del castillo, volar y participar en los torneos de Quidditch, respirar bajo el agua, ver criaturas inimaginables para cualquier otro ser humano o tan solo, simplemente, poderme transformar en mi metamorfosis favorita, un gato... confundirme con las sombras... y vivir... vivir y disfrutar de las noches... esas en las que "todos los gatos son pardos..."
KamiADN
lunes, 4 de febrero de 2013
Memorias de Kami 4.0
Tras ir dando pasos a lo largo y ancho de mi vida, aprendo de mis errores,
También es cierto que "aprender" nunca nadie dijo que fuese algo fácil,
A veces hay que sufrir mucho, para que a partir de ahí, "aprender",
Y tras "aprender" a ver, abriendo los ojos, empezar a disfrutar,
Y así poder sonreír y luchar por seguir adelante con todo,
Por muchas lágrimas que derramemos por el camino.
"Kami se encontraba solo, apartado de la sociedad,"
"Él solo ansiaba encontrar ese punto, allí, lejano,"
"esa fuerza superior a la de cualquier humano,"
"esa luz que le iluminase el buen camino,"
"ese tan merecido descanso divino,"
"ese sentimiento de bienestar,"
"y su triste herida aliviar,"
"solo para descansar."
KamiADN
domingo, 22 de abril de 2012
Memorias de Kami 3.0
Cuando te pones a recordar, y sientes todas esas cosas dentro de ti, las recuerdas y las añoras, deseas que regresen y luchas por ellas...
Pero todo es en vano...
Solo los recuerdos te quedan y los abrazas, como si no pudieses vivir sin ellos...
Y sabes que no puedes...
Y sigues recordando cada instante de tu vida, cada minuto, cada risa, cada llanto, cada día...
Cierras los ojos e imaginas regresar a ese momento perfecto, pensar... ojala hubiese podido hacer aquello que pensé en aquel momento hacer... y te imaginas haciéndolo, viviéndolo, disfrutándolo, sintiéndolo...
Sientes cerca de ti cada una de las cosas por las que soñaste vivir, eres feliz, lo tienes todo, a tu al rededor, cada una de las cosas que siempre te han cobijado, y por fin respiras en paz.
Y ese ultimo suspiro que hace latir tu corazón, que calienta tu cuerpo lentamente, como el ultimo resplandor del sol que, ocultándose en el horizonte, se despide...
Respiras y vuelves a respirar, no quieres abrir los ojos, no quieres salir de tu sueño, sabes que solo es eso, un sueño, pero... es tan real... te sientes tan bien... no quieres abandonarlo pero no tienes elección...
Despiertas y no ves nada ni nadie a tu alrededor...
No esperabas que desapareciera todo el mundo...
Ese no era tu deseo...
"Entonces fue cuando Kami, al darse cuenta que cerro los ojos queriendo soñar y lo único que consiguió fue en una pesadilla transitar, mas queriendo de ella escapar, esta no le paraba de torturar, y cada momento que el feliz creía, solo llorar le hacía... y mientras el sufría... el mundo descansaba a la espera de un nuevo día..."
KamiADN
jueves, 8 de septiembre de 2011
Memorias de Kami 2.5
Lo bueno es que mi historia no ha acabado... un dia deje de temer por ello y empeze a vivir...
Y una gata, llamemosla Kima, llego a manos de Kami, con su tierno ronroneo, su adorable mirada... y sobre todo, con su irresistible sonrisa cual luna brillante en cuarto creciente... poco despues conoceria que su nombre real era Luna, pero cuando lo supo ya ambos habian caido en un profundo, profundo sueño...
Aqui otro de las imagenes que poseo y mas adoro... la gatita que me hizo volver a soñar viviendo en mis pesadillas...
KamiADN
domingo, 31 de julio de 2011
Memorias de Kami 2.0
Tu eres quien me hace vivir... dije en tiempos pasados... pero por suerte, o por una compleja desgracia, todo ha acabado. Ayer fue el momento de recordar, pero ahora es el momento de mirar al horizonte y pretender alcanzarlo lo mejor posible, porque a fin de cuentas este se acerca solo...
Porque para cuando nos demos cuenta esa sombra que acecha en la oscuridad regresara, y junto a sus almas nos llevara a un mundo de paz... y si antes de dar ese viaje no llegamos a ser como queremos ser... nunca lo seremos...
Y llegara ese ser, que abrira las puertas hacia la eternidad e invitandonos a pasar nos marcara con su despiadada guadaña y dira:
"Fin del juego, aqui... acaba tu historia..."
Acabando con todo por lo que hemos luchado, pero yo prefiero pensar que perecimos luchando...
Porque para cuando nos demos cuenta esa sombra que acecha en la oscuridad regresara, y junto a sus almas nos llevara a un mundo de paz... y si antes de dar ese viaje no llegamos a ser como queremos ser... nunca lo seremos...
Y llegara ese ser, que abrira las puertas hacia la eternidad e invitandonos a pasar nos marcara con su despiadada guadaña y dira:
"Fin del juego, aqui... acaba tu historia..."
Acabando con todo por lo que hemos luchado, pero yo prefiero pensar que perecimos luchando...
KamiADN
sábado, 16 de julio de 2011
Memorias de Kami
Nunca pense volver a hacerlo, volver a pensar en esa persona, una persona por la que diste tanto y de la que, a fin de cuentas, conseguiste tan poco... el tiempo ya ha pasado si, pero las cosas, parezca lo que parezca, no han cambiado.
Tu sigues siendo igual, yo sigo siendo igual, todos somos iguales, y por consiguiente todo deberia seguir igual, pero no es asi, la gente cree que siempre sufriran, pero no es asi, se autoengañan pensando en que lo que sienten es sufrimiento cuando realmente pueden estar comenzando a sentir alegría.
La gente piensa que su felicidad no se la pueden llegar a dar los demas y por ello se alejan de estos.
La gente piensa tantas cosas que confunden unas con otras en ocasiones llevando al sufrimiento a los demas...
La gente cree que tienen derecho a enfadarse con terceros por culpa de una unica persona...
La gente cree que nada les importa...
Yo creo que nacimos para luchar por los que queremos, y para vivir por quien nos quiere.
Por lo tanto creo que hay que recapacitar sobre nuestros actos y los actos de los demás, el aprender a reconocer el error tuyo, como reconoces el de los demás, el aprender, aunque tu no quisieras que esto hubiese ocurrido, a intentar recuperar parte del pasado, y esto no fuese una cosa imposible, solamente para dejar de sufrir en silencio y poder seguir adelante... Si solo pensamos en protegernos nunca seremos infelices, y eso puede ser cierto, pero creo yo que si solo pensamos en nosotros mismos, nunca, y repito, NUNCA llegaremos a encontrar la felicidad.
Con esto, amigos, quiero decir que "Nada es verdad, todo esta permitido". Pensamos que no es un amigo, porque no esta con nosotros, pensamos que no es una pareja, porque no nos lo cuenta todo, pensamos que no forma parte de nuestra familia, porque no nos quiere... esta permitido todo, amar, odiar, reír, llorar... pero sentir es lo que une todo, el sentir las emociones de los demás en ti mismo, esa empatía, es la que nos ayuda a ser personas, y a poder decir, soy feliz, porque aunque nada sea verdad y todo este permitido, esa duda no acaba con las personas de mi vida, y comparto maravillosos momentos con ellas.
A fin de cuentas qué es la felicidad, sino nada más que un conjunto de emociones unidas en un determinado momento que te hacen sentir diferente a los ajenos... en paz... libre... y al fin sientes esa libertad con la que todo ser humano sueña, por ello dicen que quien fallece ahora esta feliz, porque ahora es libre...
Vive, y deja vivir, pero lo mas importante de todo... VIVE.
Tu sigues siendo igual, yo sigo siendo igual, todos somos iguales, y por consiguiente todo deberia seguir igual, pero no es asi, la gente cree que siempre sufriran, pero no es asi, se autoengañan pensando en que lo que sienten es sufrimiento cuando realmente pueden estar comenzando a sentir alegría.
La gente piensa que su felicidad no se la pueden llegar a dar los demas y por ello se alejan de estos.
La gente piensa tantas cosas que confunden unas con otras en ocasiones llevando al sufrimiento a los demas...
La gente cree que tienen derecho a enfadarse con terceros por culpa de una unica persona...
La gente cree que nada les importa...
Yo creo que nacimos para luchar por los que queremos, y para vivir por quien nos quiere.
Por lo tanto creo que hay que recapacitar sobre nuestros actos y los actos de los demás, el aprender a reconocer el error tuyo, como reconoces el de los demás, el aprender, aunque tu no quisieras que esto hubiese ocurrido, a intentar recuperar parte del pasado, y esto no fuese una cosa imposible, solamente para dejar de sufrir en silencio y poder seguir adelante... Si solo pensamos en protegernos nunca seremos infelices, y eso puede ser cierto, pero creo yo que si solo pensamos en nosotros mismos, nunca, y repito, NUNCA llegaremos a encontrar la felicidad.
Con esto, amigos, quiero decir que "Nada es verdad, todo esta permitido". Pensamos que no es un amigo, porque no esta con nosotros, pensamos que no es una pareja, porque no nos lo cuenta todo, pensamos que no forma parte de nuestra familia, porque no nos quiere... esta permitido todo, amar, odiar, reír, llorar... pero sentir es lo que une todo, el sentir las emociones de los demás en ti mismo, esa empatía, es la que nos ayuda a ser personas, y a poder decir, soy feliz, porque aunque nada sea verdad y todo este permitido, esa duda no acaba con las personas de mi vida, y comparto maravillosos momentos con ellas.
A fin de cuentas qué es la felicidad, sino nada más que un conjunto de emociones unidas en un determinado momento que te hacen sentir diferente a los ajenos... en paz... libre... y al fin sientes esa libertad con la que todo ser humano sueña, por ello dicen que quien fallece ahora esta feliz, porque ahora es libre...
Vive, y deja vivir, pero lo mas importante de todo... VIVE.
KamiADN
jueves, 14 de julio de 2011
ADN
La siguiente maravilla del mundo, muchos los adoran y otros tanto los odian, a mi simplemente me hipnotizan y me llevan a otro mundo, estos animales, los gatos. Siempre soñe con tener una "gatica" el dia de mañana, de la que cuidar y aunque locura parezca, que cuide de mi... Aqui os dejo una imagen encantadora.
KamiADN
ADN
Otra de mis tantas deidades de mi imaginación ha sido el lobo... especialmente de estos caninos el Husky Siberiano me encanta y por ello tengo el honor de mostrarlo en la siguiente imagen. Aquí os la dejo.
KamiADN
ADN
El aguila es un ave que a muchos atraen, extrañamente formo parte de esta multitud y por ello la menciono en la siguiente imagen. Aqui os lo dejo.
KamiADN
ADN
La magia es una de las cosas que tienen explicacion pero sin saber por que, preferimos no saberlas, y seguir viviendo en ese mundo de fantasia, porque añoramos volver a sentir lo que sentiamos cuando de pequeños imaginabamos cosas... Aqui os dejo otra imagen, creada recientemente, en la que aparecen, tambien muchos aspectos de mi niñez, tampoco tan lejana...
KamiADN
jueves, 27 de enero de 2011
Noche de...¿muerte?
9 de Mayo del año 2050
Hoy es un día "bueno". Desde por la mañana me estaba dando problemas la CPU del PC aunque a mis cincuentaseis años, tras más de medio siglo de vida, ya estoy acostumbrado a tener éste tipo de problemas. Cansado me fui a comer fuera. ¡Hoy es mi cumpleaños! así que debería pasármelo bien y olvidarme de otras cosas...
Aun me acuerdo de aquel día... Quedamos en reunirnos todos el 9 de mayo de este año, para reunirnos todos los exalumnos de mi antigua clase. Al fin tenía algo bueno que enseñarles, el desarrollo de un freeware muy interesante que mas de uno querrá.
Quedamos en traernos algún regalito cada uno pero no supe que llevarle a mi compañero, pensé en un ratón porque mi compañero es un fanático de los shooters y le hace falta un buen mouse. Cuando llegué nadie se percato de mi presencia pero no me preocupe, quería deshacerme del paquete primero y luego dedicarme a saludar.
Cuando vi a mi compañero estaba hablando del nuevo Call Of Duty: 14. Para probarlo lo descargo de internet pero cuando lo fue a ejecutar el archivo era un virus y le había frito el ordenador. Le salude pero debe ser que no me vio porque se dio media vuelta y fue a por los bollitos que habían en la mesa. Me volví a acercar lentamente y entonces me respondió hola pero de repente alguien apareció por detrás de mi y se pusieron a hablar.
Ya me estaba cansando, estaba realmente enfadado, no me respondía, pasaba de mi, por qué pasaba de mi... Acaso le hice algo en el pasado que no recuerde... No creo que sea eso, no me puedo creer que haya personas todavía que tras 40 años recuerden un acto del pasado, aunque aun así no recuerdo haberle hecho nada. Me dispuse a encararme con el y de repente entro alguien corriendo en la sala, era una compañera, parecía que traía malas noticias.
Empezó a hablar a desesperadamente y la intentaron tranquilizar porque no articulaba palabra alguna. De repente me quede congelado, dijo: Os habeis enterado, han encontrado esta mañana a las 5 el cuerpo difunto de un excompañero nuestro. No dieron nombres pero respondía al acrónimo ADN. Entonces todos se pusieron blancos...
¡Hasta yo! ¡Hablaban de mi! Ahora entiendo por qué no me respondían... por qué nadie se percato de mi presencia... estaba muerto. Había muerto la misma noche de mi cumpleaños. No podía creermelo. Lentamente se me desvanecía el mundo a mi alrededor, todo se volvía oscuro, todo se apagaba...
Y de repente a mis espaldas se abria una puerta y se acercaba el ser mas extraño y macabro del universo... La Muerte.
Hoy es un día "bueno". Desde por la mañana me estaba dando problemas la CPU del PC aunque a mis cincuentaseis años, tras más de medio siglo de vida, ya estoy acostumbrado a tener éste tipo de problemas. Cansado me fui a comer fuera. ¡Hoy es mi cumpleaños! así que debería pasármelo bien y olvidarme de otras cosas...
Aun me acuerdo de aquel día... Quedamos en reunirnos todos el 9 de mayo de este año, para reunirnos todos los exalumnos de mi antigua clase. Al fin tenía algo bueno que enseñarles, el desarrollo de un freeware muy interesante que mas de uno querrá.
Quedamos en traernos algún regalito cada uno pero no supe que llevarle a mi compañero, pensé en un ratón porque mi compañero es un fanático de los shooters y le hace falta un buen mouse. Cuando llegué nadie se percato de mi presencia pero no me preocupe, quería deshacerme del paquete primero y luego dedicarme a saludar.
Cuando vi a mi compañero estaba hablando del nuevo Call Of Duty: 14. Para probarlo lo descargo de internet pero cuando lo fue a ejecutar el archivo era un virus y le había frito el ordenador. Le salude pero debe ser que no me vio porque se dio media vuelta y fue a por los bollitos que habían en la mesa. Me volví a acercar lentamente y entonces me respondió hola pero de repente alguien apareció por detrás de mi y se pusieron a hablar.
Ya me estaba cansando, estaba realmente enfadado, no me respondía, pasaba de mi, por qué pasaba de mi... Acaso le hice algo en el pasado que no recuerde... No creo que sea eso, no me puedo creer que haya personas todavía que tras 40 años recuerden un acto del pasado, aunque aun así no recuerdo haberle hecho nada. Me dispuse a encararme con el y de repente entro alguien corriendo en la sala, era una compañera, parecía que traía malas noticias.
Empezó a hablar a desesperadamente y la intentaron tranquilizar porque no articulaba palabra alguna. De repente me quede congelado, dijo: Os habeis enterado, han encontrado esta mañana a las 5 el cuerpo difunto de un excompañero nuestro. No dieron nombres pero respondía al acrónimo ADN. Entonces todos se pusieron blancos...
¡Hasta yo! ¡Hablaban de mi! Ahora entiendo por qué no me respondían... por qué nadie se percato de mi presencia... estaba muerto. Había muerto la misma noche de mi cumpleaños. No podía creermelo. Lentamente se me desvanecía el mundo a mi alrededor, todo se volvía oscuro, todo se apagaba...
Y de repente a mis espaldas se abria una puerta y se acercaba el ser mas extraño y macabro del universo... La Muerte.
KamiADN
lunes, 24 de enero de 2011
ADN
Aqui os dejo a mi persona de ficción favorito, dueña de tu destino y el de los que te rodean, juez imparcial, implacable e imparable. La Parca
KamiADN
sábado, 8 de enero de 2011
Diario de una bola de chicle:
Día XX/XX/2010
Tras un par de días en la tienda hoy me han comprado, ¡que alegría!... o eso pensé mientras... pues me guardaron en un bolsillo.
Allí estuve muchas horas, pero de repente vi una mano entrar y coger a varios de mis compañeros y a mi, entonces sonreí, al fin llegaría mi destino... ¡Alguien me iba a comer! Que alegría sentí cuando salí del bolsillo... aunque no me lo esperaba nos separo, y yo fui a la mano de un compañero de mi compradora, no se quien seria, ni como se llamaría, pero era la persona que me iba a comer, cuidadosamente abrió el envoltorio que me recubría, mas en un acto de despiste, el miro a otro lado, y caí al suelo polvoriento... ¡Que tristeza!... Allí me dejaron abandonado, junto a la pata de la mesa, debajo de una silla y con una mota de polvo... desde abajo vi como el y alguien mas reían, a la vez, como si fuesen los únicos en ver algo, en esto mi compradora le pregunto a el que donde me había puesto, y el bromeo con que me había tragado directamente por accidente, para no quedar mal por haberme dejado caer sin querer... ella se lo creyó y yo nunca volví a ser recogido...
Aquí acaba la historia de una bola de chicle que nunca llego a la boca de ninguna persona.
Fin.
Tras un par de días en la tienda hoy me han comprado, ¡que alegría!... o eso pensé mientras... pues me guardaron en un bolsillo.
Allí estuve muchas horas, pero de repente vi una mano entrar y coger a varios de mis compañeros y a mi, entonces sonreí, al fin llegaría mi destino... ¡Alguien me iba a comer! Que alegría sentí cuando salí del bolsillo... aunque no me lo esperaba nos separo, y yo fui a la mano de un compañero de mi compradora, no se quien seria, ni como se llamaría, pero era la persona que me iba a comer, cuidadosamente abrió el envoltorio que me recubría, mas en un acto de despiste, el miro a otro lado, y caí al suelo polvoriento... ¡Que tristeza!... Allí me dejaron abandonado, junto a la pata de la mesa, debajo de una silla y con una mota de polvo... desde abajo vi como el y alguien mas reían, a la vez, como si fuesen los únicos en ver algo, en esto mi compradora le pregunto a el que donde me había puesto, y el bromeo con que me había tragado directamente por accidente, para no quedar mal por haberme dejado caer sin querer... ella se lo creyó y yo nunca volví a ser recogido...
Aquí acaba la historia de una bola de chicle que nunca llego a la boca de ninguna persona.
Fin.
KamiADN
jueves, 30 de diciembre de 2010
ADN
Aqui un gif, de mi cosecha, como logico es, opinad y pues eso... !feliz año!
(Hay que hacer click >.<)
KamiADN
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